Cambio de planes (II)

gbsljofhs

ESCÚCHAME

Laura Pausini – Un hecho obvio

En las últimas horas ha surgido un tema muy importante en mi vida cotidiana. STOP. No publicaré el f(caos) no porque no tenga ganas sino porque hay otras cosas más urgentes que atender. STOP. Detesto sentirme obligado a dar explicaciones así que no las pidáis. STOP.

Nos vemos.

Cambio de planes

ESCÚCHAME

Despistaos – Estrella (Acústico)

Como algun@s de vosotr@s sabéis, tenía preparado para mañana el post ‘f(caos)’ en el que básicamente me jarto con esas ‘larvas humanoides’ que no hacen más que intentar amargar la vida a los demás debido a que sus vidas apestan a mediocridad y no tienen otra forma de alegrársela que puteando al personal. Para toda esa gentucilla (especialmente un par de ellas), había escrito un post jartuno, basándome en sus comportamientos de los últimos días. Había pensado en publicarlo de forma pública pero es tan jarto que algunas personas podrían sentirse ofendidas debido a la carga de lenguaje soez y poco apropiado. Además, los protagonistas del post podrían sentirse humillados y hundidos en la mierda al ver que lo que cuento tiene un contenido veraz y fidedigno a las circunstancias; por ello, se publicará protegido, de modo que quien quiera acceder a leer semejante jartura deberá mandarme un mail o dejar un comentario en esta entrada y le mandaré la contraseña por correo.

Podéis usar este post ‘puente’ para comentar lo que queráis, si queréis, sobre lo que os ha parecido el post.

Las jarturas máximas se quedaron cortas…

… ahora llega…

f(caos).

¿Preparados?

Trece silencios

teghrhe6y

ESCÚCHAME

Un impacto que te deja huella. Silencio 1.

Una reflexión por rumbos pasados erróneos. Silencio 2.

Una mirada entre dos personas que se aman de verdad. Silencio 3.

Una angustia que llega a su fin. Silencio 4.

Cuando la música acaricia al alma. Silencio 5.

Una sorpresa que te hace enmudecer. Silencio 6.

Un sueño que te lleva a la utopía más perfecta. Silencio 7.

Cuando el ayer vuelve y no te lo esperas. Silencio 8.

Un gesto que te haga ser y sentirte especial. Silencio 9.

Un caminar sin ti, para bien o para mal. Silencio 10.

El vacío que deja tras de sí el grito más horrible. Silencio 11.

Un caos que obedece reglas. Silencio 12.

La muerte. Silencio 13.

Aromas de ayer (I)

bfdsgfhhgshgtr

ESCÚCHAME

A veces, cuando la gente recuerda las cosas buenas del pasado, suele relacionar las situaciones vividas con otra serie de elementos que provocan un aroma de nostalgia que nos hace sentirnos realmente bien. Estos elementos pueden ser desde un simple comentario hasta un gran evento pasando por una canción o una anécdota divertida. En estos post titulados ‘aromas de ayer’ recordaré junto a vosotros una serie de épocas (generalmente todas buenas y/o muy buenas) en las que mencionaré aquéllo que fue especial en aquel pasado.

Octubre/Noviembre 2008.

“¿Otro curso más? Qué agobio, qué pereza, qué poco me apetece tener que enfrentarme y luchar contra el montón de meses que me quedan por delante. Y el año que viene más de lo mismo… qué coñazo.” – pensaba el primer día mientras me dirigía a la facultad en metro. Sin embargo, una vez que entré en la primera clase me di cuenta de que no me lo tenía que tomar como ‘el gran aburrimiento’ sino como una nueva oportunidad para aprender y seguir preparándome (quizá ayudó que las asignaturas que tuve en el primer semestre me gustaban DE VERDAD.) Nuevas oportunidades, nuevas expectativas, nuevos cambios que traté de forzar de una u otra forma y algunos llegaron a buen término y otros simplemente no se hicieron… pero los que sí que llegaron a materializarse sólo me han reportado cosas muy muy buenas como por ejemplo que tengo un ‘trabajo’ en el que aprendo cosas muy muy chulas, en el que tengo muchísima libertad y en el que tengo un ‘jefe’ que es EL krack. La verdad es que no me puedo quejar, para nada.

Tuve la suerte de conocer a gente genial, de aprender cosas que no están en los libros y de deshacerme de lo que no me sirve y de quien no me vale (algo que suelo hacer con cierta asiduidad… y me encanta). Desde ese momento, deseché antiguas ideas, a saber: “Primero quiérete tú, y después a los demás”. Y una mierda! Ideas de fracasados… De eso nada. Nueva idea, nuevo concepto de la vida: “Primero quiérete tú, después a ti mismo, y después también a ti mismo, y una vez que apestes a ego entonces plantéate la idea de querer a alguien si te apetece pero jamás más de la mitad de la mitad de la mitad de lo que te quieres a ti mismo”, y ya está. En ese sentido fue una gran época: me hice mucho más egoísta… tanto mirar por los demás y tanta memez….: A lo que hay que ir.

Sonreía por la tranquilidad de saber que, antes o después, se cerrarán puertas para abrirse ventanas a nuevos horizontes. Me daba igual tener más o menos miedo porque sabía que aquellas oportunidades eran para mí, sí o sí. Sentía la música que suena en este post recorrer todo mi cuerpo mientras sabía que esa época no se volvería a repetir. Vendrían más momentos que traerían nuevas ideas, nuevas alternativas pero diferentes a estos.

Contagiado por la ensoñación del nostálgico otoño, me dejé llevar por posts tan mágicos como estos:

Amor, amor, amor jartuno

Utopía perdida

Ya no sé quién soy desde que te encontré

Dame tu ritmo

Ella y yo (V)

Todo tenía su lugar, su tiempo y de ahí la frase que supuso el inicio de una nueva mentalidad: No gana quien antes llega sino quien mejor sabe llegar… No tratéis de entenderme; a veces ni siquiera me entiendo yo mismo (o quizá eso hago creer).

Hoy en día, todavía queda rastro de aquellas ideas, de aquel aroma a recuerdo feliz… ya me encargué personalmente de que se perpetuaran tanto en el tiempo como en mi alma.

Dreaming again…

rwt54ty56ytr

Mueren los silencios…

… y nace una nueva voz.

Una nueva utopía volverá, dentro de poco tiempo, a protagonizar las líneas de este blog. Los últimos caos se transformarán en nuevas excusas para darse la oportunidad de soñar con universos alternativos, como alude el lema de este blog. ¿Te apuntas a vivirlos? ;)

Caos³

ftsrfgt

continuación de Caos²

Soy una persona a la que, cuando le da la risa floja, no puede dejar de reír durante horas. Y esa risa se eterniza cuando veo cómo la gente que me dejo en el pasado tratan de volver a mi vida arrastrándose con acciones pueriles, sin sentido o intentando provocar otro tipo de situaciones con el objetivo de que las suyas pasen un poco desapercibidas. ¿Que por qué me entra la risa floja? ¿La verdad? Pues porque prefiero escupir una carcajada maquiavélica que llorar por la pena que me generan semejantes especímenes, siendo ‘especímenes’ un eufemismo de ’seres sin la suficiente calidad humana como para tener el lujo de poder dirigirme la palabra’ o ’seres con los que no voy a malgastar mi saliva en hablarles’, pseeeeee.

Tengo otra amiga que, nada más mirarme a los ojos el primer día que la conocí, me lo dijo: “A ti te la juegan una vez, dos no”. “Sabes que sí…” – le dije. Habrá gente que pensará que estoy quemado o aburrido de las relaciones y en cierta manera, es obvio. Sí, porque no tengo por qué aguantar cosas como que me llamen a casa para EXIGIRME (con todas las de la ley) pedirles perdón a una panda de ineptos de la vida por haberlos mandado a tomar por culo, cosa de la que me siento orgullosísimo y que volvería a hacer “N” veces.  No tengo por qué aguantar que me EXIJAN ser amigo de alguien… ¡pero qué ostias se cree la gente! No tengo que aguantar que se me rían en la cara cuando lo único que trato es de ayudar a la persona que tengo delante sobretodo cuando no tengo por qué hacerlo. No tengo por qué aguantar que me insulten, que me maltraten, que me engañen y al final de la película ser yo el malo. Pues ¿sabéis qué? Que si siempre acabo siendo yo el malo de la película, quiero ser el tío más hijo de puta que vive en este planeta, es decir, quiero ser malo y con razón, porque como se me hinche el nabo voy a ser hasta cruel. Y no me gusta, pero si para que me dejen vivir en paz tengo que soltar un ‘préndete fuego al támpax, a ver si te explota el xumino’ o un ‘arderás en el infierno’ no me voy a arrepentir (hoy me ha salido la vena pirómana xDDDDDD).

La verdad es que no sé qué pasa últimamente pero cada vez va cobrando más fuerza mi teoría de que el mundo está contra mí, que tengo un imán que atrae  en un 90% a gentuza y en un 10% a gente realmente buena. No hay término medio pero la balanza está caóticamente inclinada para el lado xungaco. Seguramente habrá más de un@ que piense: “A lo mejor el problema eres tú”. Qué coño. El problema es la gentuZORRA sin civismo, sin educación, sin empatía y 100% nihilista que siempre están venga a tocar los cojones.

Y hablando de teorías, tengo una nueva: A veces me he sentido mal porque evidentemente todo esto no es una situación que resulte agradable para quien la vive. Quizá sea una situación para deprimirse. Sin embargo, ¿YO me voy a amargar por eso? ¿YO? MUAAAAAJAJAJA Pues no he pasado yo cosas ni nada… como para que me vengan una panda de larvas humanoides sin aspiraciones en la vida con sus memeces a intentar tumbarme. JA! Bueno… volviendo a la teoría… mmmm… ehmmm.. creo que la diré en la continuación de este post ya que rebasa la jartura del ‘caos³’ con creces.

Caos²

g5ty54wtr

Tengo una amiga, a la cual aprecio mucho, que se ‘escandiza’ cuando le cuento todas aquellas cosas que me pasan con la gente que me rodea. Sí, y se escandaliza con toda la razón del mundo porque, en mi opinión, ve que en mi caso, del ‘amor’ al ‘odio’ no hay un paso, ni medio, ni siquiera unos escasos centímetros, que puedo pasar de tener una buena amistad a la indiferencia y al pasotismo más exagerado con esa persona en cuestión de segundos. Evidentemente no es que se me vaya la pinza y mande a tomar por culo a la gente a la primera de cambio… Simplemente me aburro de que la gente no me conozca y se crea que me pueden putear simplemente porque crean que no voy a quejarme. Reconozco que también es culpa mía porque muchas veces paso de que la gente llegue a saber los verdaderos motivos de mi cabreo. ¿Por qué? Porque no me apetece hacer el esfuerzo de intentar salvar una amistad que, en realidad, me importa media mierda. (Si mi querida ‘W’ lee este post estará subiéndose por las paredes xDDDD). Quien esté leyendo este post estará diciendo: ‘Éste es un exagerado’… Ojalá lo fuera, de verdad.

La verdad es que no sé por qué la gente pone el grito en el cielo cuando digo: “Eh, primero yo, después yo y después, también yo”. No sé qué tiene de egoísta quererse y pensar en ti antes que en gente que no hace más que joder la marrana. Ey, aquí hay una cosa MUY clara: A lo que hay que ir. Persona que te intenta amargar la vida, fuera, largo, se le dice ‘que te pires’, ‘vete a la mierda’ o ‘que te den’ (siempre que puedas hacerlo). Y llegados a este punto, habrá alguien que dirá que esto que acabo de mencionar es lo que se conoce como ‘pasar página’. ¿Perdona? Yo no paso página.  Pasar página es de derrotados. Yo hago punto y aparte y sigo escribiendo, no voy a desperdiciar páginas de mi ‘libreta de la vida’ por gentuzorra. La vida se caotiza sin querer, ¿para qué complicársela más con peña que ni fu ni fa? ¿con gente cuyas palabras apestan a traición antes de que ésta sea efectiva? Pardill@s… Ventajas de ‘verlo’ todo.

Generalmente, la gente suele asociar a las personas con un determinado concepto. ‘Fulanita me reporta alegría, y Menganita parece muy sincera’, por ejemplo. Yo no hago eso. Yo asocio a la gente con motes jartos, no con la finalidad de ofender sino con el objetivo de recordar a esa persona por el motivo por el cual la largué de mi vida, a saber: ‘la triste’, ‘el pagafantas’, ‘la comemierdas’ (evidentemente – o al menos espero que así sea – el mote no tiene por qué ser literal, aunque si la gente es o deja de ser coprófaga me importa un bledo). Sí, y lo siento, pero no estoy dispuesto a tener gente a mi alrededor que me suelta cosas como ‘¿Y a mí quién me va a querer si no es TAL persona?’ (¿por ejemplo, tú mism@? Pusilánime…) o ‘Es que no me merezco lo que me pasa’ (a lo mejor si dejaras de ser un/una guarr@ comebraguetas y te centraras en lo que tienes delante y no en los bajos de tus líos la probabilidad de que te equivocaras a la hora de elegir se reduciría sustancialmente).

¿Mi reacción ante semejante mierda? Pasar. Yo no ofendo, no me meto en lo que no me llaman, ni pido ni doy explicaciones de lo que hago o dejo de hacer o de lo que los demás hagan o dejen de hacer, principamente porque no es mi estilo y además, me da igual lo que la mayoría de la gente piense. Sin embargo, tampoco voy a dejar que ciertos comportamientos contaminen mi vida si lo puedo evitar. Y no los quiero porque no los necesito. Puedo y además, sé hacerlo. ¿Y lo mejor de todo? Todavía está por llegar el día que me haya arrepentido de mandar a alguien a la mierda.

4love

gtgegetrh

Forget

Forsake

Forgive

Fornicate

Forever

For you

¿Ha quedado claro?

Bcio

Aunque el título no sea entendible a simple vista, tiene una lógica.

Este relato es ficticio, como el 99% de los que escribo en este blog

hjvbghpgbvç

ESCÚCHAME

La luz fluorescente del despertador marcaba las tres y media de la mañana cuando fue despertado por las gotas de lluvia que llamaban con sutileza al cristal de la ventana. Max se incorporó lentamente y, mientras observaba el cuerpo semidesnudo de su amante ocasional dejó escapar una sonrisa pícara que delataba su bienestar tras haber disfrutado de unas horas del sexo más pervertido jamás experimentado.

Sus pies notaron en forma de escalofrío la sensación del gélido suelo cuando se levantó de la cama. Avanzó sigiloso a lo largo del pasillo hasta llegar al final del mismo y se adentró en la siguiente estancia.

Los relámpagos iluminaban la cocina mientras bebía del cartón de la leche. Cuando acabó de marranear del envase, lo dejó de nuevo en el estante y cerró la puerta de la nevera. En ese instante, un gran estruendo estalló no muy lejos de allí y el corazón le dio un gran vuelco. Una vez recuperado del sobresalto, se sentó en una silla cerca de la ventana para observar la noche llorar y dedicó unos minutos de su agitada velada a presenciar el baile de los rayos siguiendo el compás de los desgarros de un cielo que gritaba a modo de trueno.

Al levantarse de la silla para volver a la habitación se fijó en que se había sentado sobre una camiseta. La cogió y asomándose a la luz que atravesaba la ventana respiró el olor corporal que todavía seguía impregnado en ella. Una prenda que había olvidado su exnovia cuando, hacía pocos días, se largó dando un portazo ante la tensa situación soportada durante los últimos meses. Se sentó de nuevo en la silla y, observando la camiseta recordó el caos en que había degenerado la relación: los celos habían sustituido hacía mucho tiempo a la comprensión y la confianza con las que comenzaron a comenzar los cimientos de un sueño que les tenía a ellos mismos como los protagonistas.

“Supongo que es mejor así” – musitó mientras se encogía de hombros.

Al levantarse, dejó la camiseta en el cesto de la ropa sucia y se dirigió de nuevo a la habitación.

“¿Qué hacías por ahí?” – dijo  sin abrir los ojos.

“Tenía sed” – respondió Max despacio – “¿No duermes?” - preguntó sentándose sobre la cama, de espaldas a donde se encontraba.

“Dormía, hasta que me ha despertado la tormenta”. Se incorporó y, al notarle distante, le abrazó. “¿Estás bien?” – dijo mientras su mano recorría su vientre.

“Sí, sólo que… a veces me da la sensación de que no sé hacer nada bien” – dijo sin inmutarse.

“¿Por qué dices eso?”

“¿A ti te parece que sí? ¿Ésa era la forma más correcta de romper con ella? ¿Pillándonos en plena faena?” - replicó de forma brusca.

El silencio más incómodo brotó de la nada y sólo su comprensión evitó que ambos discutieran.

“A lo mejor tenía que pasar para que tú y yo al final…”

“¿… podamos follar sin sentirnos culpables, sin pensar que estamos engañando a nuestras parejas, sin tener en cuenta que estamos puteando a alguien?” - contestó cabreado.

“¿Crees que esto ha sido una equivocación? ¿No ha valido la pena romper con las personas con las que no queríamos estar para poder estar los dos juntos?”

“No es eso, joder. Sólo que podríamos habernos evitado todo esto, no teníamos necesidad de hacerle daño a nadie.”

“Deja de engañarte… Cuando alguien se arriesga a amar también tiene que estar preparado para lo peor” – dijo mientras se apartaba de él.

“No te pongas así, sólo digo lo que siento” - dijo intentando calmar el cabreo.

“¿Quieres que te diga lo que yo siento? Creo que eres un puto egoísta, porque tú sólo eres capaz de ver que tú has quedado mal con una tía más. Te olvidas que yo también he acabado con alguien por ti, no me jodas. Te preocupas más de lo que has perdido que de lo que tienes ahora, eres increíble machote” – mostraba su enfado mientras recogía sus vaqueros del suelo. “Yo rompo con mi pareja y a ti parece que te da igual… si lo he hecho ha sido porque quiero estar contigo, ¿no es suficiente para ti o qué?” – añadió mientras buscaba debajo de la cama. “¿Pero dónde coño están mis…?” – dijo mostrando su ofuscación.

Max asumió que resultaba una discusión de lo más estúpida, cuando ambos pensaban igual: lo único por lo que no tenían que discutir era por lo que estaban discutiendo… Ahora eran libres para estar juntos sin tener que preocuparse de terceras personas que no pintaban nada entre ellos. Por eso, mientras buscaba su ropa, Max se acercó a él y, sin mediar palabra, selló sus labios con un beso que supondría el inicio de una nueva utopía entre ellos dos y el final de este post que oculta mil detalles que hacen alusión a su ‘misterioso’ título.

Y llorabas (III)

Algunas personas presumen de ser muy fuertes y de llorar en contadas ocasiones. Por otro lado, hay otra clase de gente que ven el llorar como algo natural, incluso algo bueno y necesario para liberar toda esa angustia interior que les corroe por los motivos que sean.

Este pequeño relato, continuación de ‘Y llorabas (I)’ y de ‘Y llorabas (II)’ no está dirigido para aquellas personas que se las dan de duras; tampoco va para aquella gente que llora por cualquier nimiedad. Sólo va dedicado para toda aquella gente que sepa discernir qué es ficción y qué parte es o podría ser verdad, gente que sepa leer entre líneas, que no se crean todo lo que cuento… Gente que, llore poco/nada o llore como la que más, demuestren un mínimo de inteligencia (para variar).

jgpgipgbuo

ESCÚCHAME

Noche y lluvia son las protagonistas de una escena que cambiaría para siempre la vida de ‘L’.

Como todo 13 de cada mes, se disponía a hacer su pequeño ritual en el mismo sitio de siempre; un lugar muy especial para él por la cantidad de recuerdos que podía respirar en su atmósfera, por las experiencias allí vividas en su infancia, por la magia que emanaba de la presencia que habían dejado allí las personas que ya no se encontraban a esta parte de la realidad.

El ritual había empezado: encendió un par de velas con un mechero,  se sentó en el suelo con un libro abierto entre sus manos, cerró los ojos y, cuando el silencio rozaba el calificativo de ’sepulcral’ susurró al silencio: ‘Estoy listo’. En ese instante, levantó la vista lentamente y, pudo divisar a una joven sollozando a la otra orilla del río.

Era simple; según el libro, lo único que tenía que hacer era seguir el ritual y renunciar, sacrificar una parte de él para acabar con el sufrimiento de otra persona. No le quedaba otro aliciente en la vida y, por ello, al llegar el 13 de cada mes repetía la misma rutina provocándose ser, cada vez menos, parte de este mundo.

‘Renuncio a mi tacto’. – aseveró mientras dejaba caer el libro al suelo.

En ese momento, ‘L’ cayó fulminada ante la mirada del chico del ritual y éste sonrió. A los pocos segundos, la joven se incorporó algo aturdida del suelo sin recordar absolutamente nada de lo que había sucedido previamente. Por su parte, él elevó el tono de su voz:

‘La lluvia ha difuminado los angustiosos recuerdos que moraban en tu inconsciente. La noche ha apagado el dolor de tu alma ocasionado por acontecimientos pasados. Y ahora, yo soy un poco menos yo. No caigas jamás en los mismos errores del pasado para que mi sacrificio no haya sido en vano’.

‘L’ no entendía nada pero cruzó el puente para poder agradecer al chico el haberla librado de toda su desesperanza pasada.

‘Aunque no pueda ver ni oír sé que estás a mi lado, no hace falta que digas nada’. – dijo sin moverse.

Ella, emocionada ante su gesto, le abrazó mientras seguía sentado en el suelo… pero él no sintió nada.

Entradas siguientes »